Robert Johnson : el Diablo siempre cobra lo que es suyo…

– “¿Quién es el que toca?” – preguntó Keith Richards
– “El que canta y toca la guitarra es Robert Johnson”, respondió su amigo
– “Ya lo sé,…pero, ¿quién es el que toca la otra guitarra…?”
Dicen que le sucedió a Keith Richards en 1966 al escuchar por primera vez un disco de Robert Johnson, el hombre que hizo pacto con el demonio una noche en el cruce de caminos. Ofreció su alma a cambio de convertirse en el mejor guitarrista de blues que haya existido.
Nacido tal vez en 1911, hijo de madre separada y vuelta a casar – prostituta según algunas fuentes – abandonó el colegio desde muy niño, quedó viudo desde muy joven y se dedicó a la vagancia y a acompañar a los músicos de blues mayores y más experimentados en sus giras por los pueblos del Delta del Mississippi, probablemente como niño de los mandados.
En fin, parece que el ambiente de los bares y los músicos lo sedujo y quiso dedicarse al blues. Pero, era definitivamente negado para la música y se ganó las burlas de los verdaderos profesionales.
Desapareció de circulación un año – otros dicen que tres – pero volvió convertido en un guitarrista de excepción.
Algunos dicen que estuvo fuera mientras estuvo nuevamente casado, con una mujer mayor que lo mantuvo y por eso tuvo mucho tiempo para practicar hasta depurar su técnica. La leyenda dice que el Diablo le dio la habilidad a cambio de su alma, pacto realizado durante la noche en el cruce de las autopistas 41 y 69 en Clarksdale, Mississippi.

La fama lo llevó pronto a largas giras por el sur del país y a realizar dos sesiones de grabación en estudio (San Antonio, Texas, 23 al 27 de noviembre de 1936 y Dallas, Texas, 19 y 20 de junio de 1937) en que dejó 29 canciones en 42 grabaciones.
El dinero, el alcohol, las mujeres y la noche complementaron su fama de guitarrista y cantante y de tener pacto con el diablo. Dicen que a veces tocaba de espaldas al público, que desaparecía misteriosamente después de las presentaciones. Que hizo sus grabaciones en el estudio dando la espalda y frente a una esquina del muro, utilizando una vieja guitarra Gibson rota.
Su fama, el brillo de su talento, personalidad esquiva y encanto con las mujeres duraron ocho años. Es dudosa la fecha de su muerte: 13 de Agosto de 1938, en Greenwood, Carolina del Sur. Murió joven, 27 años, y también hay varias versiones. Apuñalado en una pelea, por una enfermedad venérea o por una neumonía. O, consecuente con su leyenda, envenenado por un marido celoso: un dueño de cantina que puso estricnina en la botella de whisky que le llevaron abierta…en alguna parte leí que “…antes de morir lo vieron cuatro días caminando en cuatro patas y aullando como un perro en su habitación…”. Tal vez, a los ocho años del pacto el Diablo vino a cobrar su precio.
Sea como sea, dejó 29 canciones, dos fotos y un legado que se convirtió en la base de lo que hoy conocemos como el blues moderno y el rock.

Y, en sus propias palabras, …”Early in the morning, when you knock at my door / early in the mornig, when you knock at my door / I said Hello Satan / I believe it’s time to go…”

Los dejo con su biografía en wikipedia y un breve e imperdible video con Crossroads: su propia versión de lo que pasó en el cruce de caminos, en este link : Open Culture.

Este es otro link a su video, en Newness:

http://www.nowness.com/day/2011/5/4/1439/robert-johnson-devilish-detail

 

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